Incapacidad temporal II

La semana pasada hablábamos sobre las nociones básicas para el cálculo de la prestación por incapacidad temporal. En aquel caso, hacíamos referencia a aquellas bajas producto de una enfermedad común.

Pues bien, debemos saber que la incapacidad temporal puede surgir por cuatro estados:

  • Enfermedad común
  • Enfermedad profesional
  • Accidente laboral
  • Accidente no laboral

En el caso de accidente no laboral se cuantificará siguiendo las mismas reglas que las ya analizadas en el anterior post, para la enfermedad común.

La enfermedad profesional y el accidente laboral tienen, sin embargo, una consecuencia económica diferente sobre la nómina del trabajador. En estos casos, el porcentaje a aplicar sobre la base reguladora será del 75% desde el primer día en que nazca el derecho, es decir, desde el día en que se reconozca la baja médica por enfermedad profesional o accidente laboral.

La incapacidad temporal reconocida por cualquiera de las situaciones antes enumeradas, tendrá una duración máxima de 365 días, prorrogables hasta 180 días más, si el Equipo de Valoración de Incapacidades así lo estima.

Diferente es el caso de la maternidad, que consiste en una prestación que recibe la trabajadora para compensar la pérdida económica por la suspensión temporal de su contrato. La prestación será la correspondiente al 100% de la base reguladora, con una duración de 16 semanas.

Ante un embarazo, pueden darse varias situaciones:

  • La trabajadora se encuentre capacitada para acudir a su puesto de trabajo y realizar las funciones propias del mismo hasta el momento del parto.
  • La trabajadora no se encuentre en situación de trabajar, causando baja por enfermedad común. En dicho caso, se seguirán las reglas económicas ya vistas en el post anterior, hasta el momento del parto, en que comenzará a aplicarse el 100% de la base reguladora y comenzará a disfrutar del correspondiente descanso de maternidad.
  • La trabajadora, debido a su estado, y para no dificultar el embarazo, debería cambiar de puesto de trabajo, siendo no posible dicho cambio, produciéndose la suspensión del contrato por riesgo durante el embarazo. En este caso, a la trabajadora le corresponde el 100% de la base reguladora, siendo pagado por la Entidad Colaboradora o Mutua. Dicha situación se prolongará hasta el momento del parto, en que comenzará a computarse el periodo de descanso por maternidad.

Pero, ¿y qué pasa con el trabajador que ha sido padre? Siempre que se cumpla una serie de requisitos, el trabajador que haya sido padre podrá disfrutar del permiso de paternidad, con una duración de 4 semanas ininterrumpidas y correspondiéndole una prestación equivalente al 100% de su base reguladora, que le pagará la Entidad Gestora.

Para poder acceder a esta prestación el trabajador debe:

  • Estar en situación de alta laboral.
  • Tener cubierto un periodo mínimo de cotización:
    • 180 días dentro de los 7 años anteriores.
    • 360 días en toda su vida laboral.

Éstos son los casos más comunes de incapacidad temporal y suspensión del contrato. Si quieres profundizar en este tema, o quieres solucionar alguna duda al respecto, ponte en contacto con nosotros o deja un comentario.

En futuras publicaciones, seguiremos ahondando en el tema de las incapacidades.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close